¿De dónde venimos?

 

En agosto del 2011 un grupo de 9 voluntarios europeos viajamos a Kasenda, una pequeña aldea situada en una zona olvidada del oeste de Uganda. Nuestro propósito era iniciar la construcción de un taller de costura y colaborar con una pequeña escuela local con 160 niños de primaria.

Al llegar, quedamos impresionados con la belleza del lugar, la pobreza de sus gentes y la alegría de los niños. Al finalizar el viaje lo que había empezado como una aventura extraordinaria se convirtió en un compromiso firme con los niños y la gente del lugar y para formalizar nuestro compromiso de ayuda, en noviembre de 2011 iniciamos los trámites para constituir Kelele África, la asociación a través de la que canalizaríamos nuestra ayuda y en la que, en todos estos años, estamos invirtiendo nuestro tiempo y esfuerzo.

El nombre kelele significa “grita” y también “ruido” en swahili (una de las lenguas africanas más habladas y que se usa en Uganda) y eso es lo que nuestra asociación quiso decir desde el principio: “grita África y hagamos algo de ruido” … como nos dijo una vez un político local en la inauguración de una clínica: Kelele África está haciendo mucho ruido y del bueno en Kasenda. ¡Que siga haciéndolo!